Los limones son muy sabios,
entienden lo fundamental
de la concentración.
Conservan la calma
aunque conozcan la hora de su muerte.
Uno los ve allí,
tan calmados, rígidos,
impasibles...
Quién imaginaría que
esa coraza amarilla
fuese tan amarga.
El sedimento es pulpa que precipita.
Evadne M. Blackrose ♥
1 comment:
Me encanta cómo escribís.
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